Opinión
Opiniones Divididas (¿?)
Opiniones Divididas (¿?)

Ricardo Alberto Barreda, el tristemente célebre odontólogo, que en 1992 fue condenado a cadena perpetua por asesinar a su esposa, su suegra y sus dos hijas, acaba de ser beneficiado por un fallo de la Sala de Feria de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata. La resolución fue tomada sobre la base de un nuevo cómputo de la pena.
Hasta aquí, la noticia y la realidad judicial de este sujeto (no me atrevo a calificarlo); a partir de aquí, la memoria, nos permite recordar que Barreda fue condenado a prisión perpetua, porque con una escopeta de dos caños que le había regalado su suegra, mató en primer lugar a su mujer y a la autora del regalo; volvió a cargarla, mató a una de sus hijas, mientras esta lo insultaba y a la segunda, la persiguió por la casa, porque huía atemorizada, hasta que al fin la alcanzó y la mató, con el cartucho que le quedaba.
Su justificación fue decir que lo atormentaban, con el apodo de “conchita” y que lo humillaban por su aparente falta de carácter, lo que motivó que, en un momento de emoción violenta (¿emoción violenta, cuatro muertes?), sin darse cuenta de sus actos, las matara.
Muchas fueron las expresiones populares, al darse a conocer la noticia: hubo quienes lo insultaban tratándolo de asesino y quienes humorando sobre el haber asesinado a su mujer y su suegra, pintaron con aerosol “Ídolo”, en las paredes de su casa de la Ciudad de La Plata.
Después supimos que el maltrato no era tanto, porque en realidad el estaba viviendo en Mar del Plata y había decidido instalarse en la casa de La Plata, intentando presionar a su familia para que fuera vendida y así poder llevarse su parte y… supuestamente, al no poder lograrlo, en un ataque de bronca (no emoción violenta), las mató.
Curiosamente hoy, que le otorgan la libertad condicional, las opiniones vuelven a estar divididas, entre sus actuales vecinos: algunos dicen que es un señor muy correcto y que ya pagó su pena y otros insisten en que es un asesino, que n o merece estar en libertad, porque debe pagar con sus huesos en la cárcel el cuadruple crimen.
Ahora bien: la Cadena Perpetua ¿es perpetua o no? Porque según el común de los humanos entendemos, Perpetuo es para toda la vida… ¿se puede pagar con buena conducta, una inconducta que le costó la vida a cuatro personas? ¿Puede alguien asegurar, que no tenga otro ataque de bronca por la venta de alguna otra propiedad o por algunos pesos? OJO, no olvidar, que se trató de una disputa por intereses perfectamente cuantificables… En definitiva, 18 años no son tantos y el odontólogo vuelve a pasear, tomarse vacaciones, hacerse de los bienes que originaron la disputa.
Así las cosas, como no vamos a entender que los “Pibes Chorros” salgan de la Comisaría en un rato y que los que secuestran violan o matan, con un par de añitos, aprendiendo nuevas miserias en la cárcel, les alcance para salir a reintegrarse a sus bandas originales, perfeccionados en el delito.
Mis queridos, legisladores, funcionarios, jueces, etc…., garantistas… Muchachos: una vez en sus vidas, usen las neuronas, analicen, revean las estadísticas y acepten que salvo muy pocos casos (y cuando digo muy pocos, quiero decir MUY POCOS), ningún delincuente se regenera en la cárcel, asuman que deben velar por la mayoría honesta y no por la minoría delictiva; no se justifiquen, LA INCLUSIÓN SOCIAL PASA POR OTRO LADO!!!!! ¿Me comprenden?


