Martes, Mayo 22, 2012

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El Pueblo de Belén VI

Noticias - Historia

El Primer Remate
Finalizada la mensura y trazado del futuro "pueblo" se procedió a promover la venta de lotes, mediante un volante que especificaba el suceso comercial en los siguientes términos: "El domingo 4 de marzo, a las 10 de la mañana, remate por Lisandro Medina, de los terrenos del nuevo pueblo Belén, en el Partido del Pilar, a los costados de la estación Escobar. Ferrocarril de Buenos Aires y Campana". Este acontecimiento comercial, realizado en el año 1877, fue el puntapié inicial que permitió el poblamiento del pueblo de Belén .


La Iglesia Parroquial
Doña Eugenia Tapia de Cruz, profesaba una gran devoción al niño Jesús, razón por la cual denominó como "Belén" al flamante poblado. Este profundo sentimiento de amor, también fue tenido en cuenta cuando se construyó la primera Capilla de madera, que dependía de la Parroquia de Ntra. Sra. del Pilar. La Capilla fue bendecida el 25 de diciembre de 1887, por Monseñor Aneiros, Obispo de Buenos Aires, quien bautizó al templo con el nombre de Belén y lo colocó bajo la advocación del Niño Jesús. El 1º de agosto de 1890, fue elevada a la categoría de Parroquia, pero, por un error involuntario se la denominó como de "Nuestra Sra. de Belén", en lugar de "Parroquia de Belén". Con el fin de corregir esta confusión, el 20 de noviembre de 1896, don Pedro Celestino Cruz (hijo de Eugenia Tapia) elevó una nota al Arzobispo de Buenos Aires, solicitándole "tome providencia del error", tras lo cuál se volvió a la original y correcta denominación "de Belén".
En el año 1920, ya tenía el poder de Vicaría, ejerciendo jurisdicción eclesiástica sobre los feligreses de los pueblos de Garín, Matheu e Ingeniero Maschwitz. Finalmente, en el año 1963, fue reemplazado por el nombre de "Parroquia de La Natividad del Señor".
turismo_Escobar
Es posible que ese profundo sentimiento de amor que la fundadora sentía por el niño Jesús este vinculado a pasajes o recuerdos de su mas tierna infancia, que transcurrió, junto a sus ocho hermanos, en la chacra que sus padres arrendaban frente a la Cañada de Escobar (esta tierras podrían ubicarse, aproximadamente, en el cruce del arroyo Pinazo con la Ruta 8). En ese entonces, cercanas a esta chacra, se encontraban las tierras de los padres Betlemitas o de Belén, orden religiosa dedicada al sostenimiento de hospitales, muy conocida y respetada por los lugareños durante el siglo XVIII y principios del siguiente. Esto hizo, que muchos años después, al tomar matrimonio con don Antonio Cruz, en su estancia ubicada media legua al norte de la estación ferroviaria, haya hecho preparar una sala para ser utilizada especialmente como oratorio, compuesto por un sencillo altar de madera donde se ubicaron las estatuillas con las imágenes sagradas del niño Jesús en el pesebre, San José y la Virgen María.

La Ciudad de Belén de Escobar
En cuanto a la denominación de Belén de Escobar, la encontramos en artículo publicado por el extinto y prestigioso abogado Dr. Enrique Claudio Cappello, que expresaba lo siguiente: "...en el nombre de Partido de Escobar y, del pueblo de Belén se conjugan personajes históricos, accidentes geográficos, asociaciones religiosas, vías de comunicación y la devoción de la creadora de la ciudad. Es por eso que la dualidad de los nombres se manifestó inveteradamente. Por un lado, la autoridad religiosa y el ministerio de gobierno, seguían designando, al pueblo, en los actos canónicos y notariales, con el apelativo de «Belén»; en cambio, la municipalidad y el ferrocarril, lo hacían con el nombre de «Escobar», problema que fue resuelto mediante la Ley 6.379, sancionada el 30 de octubre de 1960, por la que se declaró al pueblo de Belén, estación Escobar, como ciudad de «Belén de Escobar», unificándose en un solo nombre los dos apelativos...".

Y para concluir es importante decir que Belén, es la denominación castellana de la voz hebrea Bethlehen, que deriva de Beth, casa y, lehem, pan. Si, como hombres de fe, creemos en el «pan consagrado», podemos concluir diciendo: que el nombre de nuestra ciudad «Belén», tiene una connotación profundamente cristiana, porque nos habla del símbolo máximo de esa fe: la transformación del pan en «el cuerpo de Cristo».

 

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